Que es la VISCOELÁSTICA
Escrito por admin el 5 Febrero 2010 – 19:59 pm -Origen y usos del material viscoelástico
El material viscoelástico fue desarrollado por la NASA con unas propiedades completamente innovadoras y con la intención de aliviar la presión que los tejidos podían llegar a producir en el cuerpo de los astronautas durante el despegue de la nave espacial. Este tipo de material sintético nació como resultado directo del programa espacial en los años 60, aunque fue a principios de los 90 cuando los investigadores lograron incorporarlo al uso doméstico. A principios de los 90, una empresa danesa, Dan-Foam, perteneciente a Tempur World, inicia el desarrollo técnico y comercial de esta espuma viscoelástica con el nombre de Tempur.
Este material se utiliza hoy en día en el sector textil, del automóvil, de la construcción, del mobiliario, del deporte y del ocio. En especial, destaca su uso en hospitales, puesto que al no producir ningún tipo de presión sobre el cuerpo, el viscoelástico se utiliza en productos sanitarios como prótesis y colchones adaptables para personas con dolencias lumbares o cervicales, con zonas corporales inflamadas o delicadas, o para personas que pasan mucho tiempo postradas en la cama y necesitan un equipo de descanso adaptable.
Colchones viscoelásticos
El uso del viscoelástico en el sector del descanso está cada vez más arraigado debido a que las prestaciones que ofrece son actualmente las más recomendadas para un descanso saludable: firmeza media combinada con adaptabilidad. Sin embargo, hay que saber diferenciar entre los distintos tipos de viscoelástico y conocer las características y densidades que ofrece cada uno de ellos para poder valorar un equipo de descanso.
Tipos de viscoelástico
Principalmente se utilizan dos tipos de material viscoelástico para la fabricación de colchones: viscoelástico espumado o moldeado.
El viscoelástico espumado es el que comúnmente se denomina “de poro abierto” o de “célula abierta” y generalmente es el más económico. Para la fabricación del espumado se vierte el viscoelástico en una superficie abierta y se le añade un producto químico que, al reaccionar con el aire, crece sin limitaciones. Tras este proceso, el bloque viscoelástico se corta en la medida deseada. En el viscoelástico espumado la circulación del aire es más rápida que en el moldeado porque el poro es más grande, pero como desventaja se reduce notablemente la sensación viscoelástica.
En el viscoelástico moldeado el proceso de fabricación se distingue del espumado en que la reacción química entre los distintos elementos se realiza en un molde cerrado. El resultado es un material de poro más pequeño donde la circulación del aire es más lenta y la sensación viscoelástica es mayor. Sin embargo la viscoelástica de molde casi no transpira y por eso la sensación de calor y agobio puede ser notable.
La ventilación de este tipo de material es muy ventajosa, puesto que no necesita una transpiración especial como la que precisan otros tipos de colchón (como los de látex natural), ya que el viscoelástico es un material sintético y poroso, por lo que transpira por sí mismo y no presenta problemas de humedad.
Por otra parte, existe otro tipo de material viscoelástico de última generación, el viscoelástico natural. En la búsqueda por nuevos materiales respetuosos con el medio ambiente, algunos laboratorios europeos han eliminado hasta un 30% de componentes derivados del petróleo y los han sustituido por otros de origen vegetal, obteniendo un producto más ecológico y de olor más natural. Aunque estas aportaciones son recientes, algunas marcas están consiguiendo excelentes resultados con los productos que contienen este tipo de material.
Densidad del viscoelástico
La densidad del material viscoelástico se traduce en la cantidad de material que contiene por cada metro cúbico (Kg/m3). Dependiendo de la densidad del viscoelástico utilizado para la fabricación de colchones, éstos ofrecerán unas prestaciones u otras.
Podría decirse que a mayor densidad, mayor sensación viscoelástica y mayor grado de adaptabilidad, por lo tanto, mejores resultados. Sin embargo, hay quien se decanta por una adaptabilidad media y opta por ello por una densidad media.
La densidad más baja que puede encontrarse en núcleos viscoelásticos oscila entorno a los 50-65 Kg/m3. Podríamos hablar de una densidad media cuando se trata de viscoelástico de 70-75 Kg/m3, y de una densidad alta cuando sobrepasa los 80 Kg/m3.
Las prestaciones y densidades de este material suelen certificarlas institutos y laboratorios independientes. Es importante que un colchón disponga de los certificados que garantizan la calidad del producto y de los materiales que lo componen.
Composición de un colchón viscoelástico
Las partes que componen un colchón viscoelástico son principalmente cuatro: la funda, el acolchado, el núcleo viscoelástico y el soporte de espuma.
La funda de los colchones puede ser fija o desenfundable. Las características dependerán de la gama a la que pertenezca. La funda de los colchones de altas prestaciones suelen disponer de tratamientos higiénicos, antiácaros, antiestrés y térmicos.
El acolchado de los colchones viscoelásticos normalmente suele estar formado por 1-3 cm de material viscoelástico de densidad media, independientemente de la densidad que contenga el viscoelástico del núcleo del colchón.
Bajo el acolchado, el núcleo contiene la principal plancha del material adaptable. Los colchones viscoelásticos suelen contener entre 4 y 10 cm de este material en el núcleo.
El soporte sobre el que se apoya el núcleo viscoelástico es una espuma que generalmente se denomina HR (High Resilience) y aporta firmeza final al colchón. Existen distintos tipos de HR y de diferentes características. Al igual que ocurre con el material viscoelástico, estas espumaciones pueden variar en su densidad, siendo lo habitual 30-40 Kg/m3.
Fuente: Wikipedia
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¿Qué colchón o somier debo comprar?
Escrito por admin el 29 Enero 2010 – 20:04 pm -
La buena elección en la oferta de un colchón y su precio tiene que ir acompañada por la de un buen somier. Las marcas especializadas han estudiado sus composiciones y diseños para hacerlos cada vez más cómodos a la espalda y, por lo tanto, a su salud.
Hay que saber que no hay ningún modelo que quite dolores de espalda o de cuello pero que en cambio sí pueden mejora la postura del cuerpo para aliviar la musculatura. Hay que comprar un colchón que no sea ni muy duro ni muy blando. Si es muy duro no permitirá a la espalda relajarse y estará tensa, y si es demasiado blando serán los músculos los que padezcan la tensión.
TIPOS DE COLCHONES
Colchones de muelles: Son los colchones más vendidos. Poseen distintos grados de firmeza según el refuerzo de los muelles. Ya se sabe que uno de sus grandes defectos es que los muelles van cediendo y tienen a hundirse en el centro. En cambio, Los colchones de muelles poseen unas cualidades fundamentales para el buen descanso: la elasticidad, la amortiguación y la transpiración.
Colchones de látex: Los calchones de látex son la última revolución tecnológica en materia de descanso y de confortabilidad. Su perfección ergonómica, asegura un sueño placentero, en su fabricación no se utilizan elementos nocivos para el medio ambiente y para los alérgicos es bueno saber que los ácaros no anidan en este tipo de tejido. Su mayor ventaja es que se adaptan perfectamente a los movimientos que hacemos al dormir pero sin perder elasticidad ni firmeza. El inconveniente es que son muy caros pero es la mejor opción a largo plazo.
Viscoelastico: Este tipo de colchones son muy parecidos a los de látex, aunque son un poco más duros y aporta una agradable sensación de ingravidez. Son perfectos para aquellos que consideren que los de muelles son muy duros y los de látex muy blandos. Encontrarán la comodidad ideal las personas para quien encuentren muy duro un colchón de muelles y muy blando uno de látex.
Viscolátex: Lo último de los último es el colchón Visco-Látex. Se adapta a la perfección a todas y a cada una de las zonas de su cuerpo.
Colchones de espuma: No son muy recomendables porque la espuma se hunde, no transpira y da calor. Eso sí, son muy baratos.
Colchones de agua: A parte de su aspecto lúdico, los colchones de agua no son nada recomendables para su salud.
TIPOS DE SOMIER
Somier de muelles: Según los expertos, este tipo de somier tiene pocas ventajas y, en cambio muchos inconvenientes. Los muelles van cediendo con el tiempo y la cama comienza a curvarse en el centro de manera que provoca dolores de espalda.
Somier de madera: Es más duro de manera que no se curva ni se transforma. Se compone de láminas de madera flexibles para que se amolden al peso de su cuerpo. Es más recomendable y tiene la ventaja que no precisa de un gran mantenimiento.
Canapé: El clásico canapé es de muelles pero está reforzado y tapizado de manera que se adapta a la posición corporal sin que se noten los muelles. Es muy cómodo y resistente.
PEQUEÑOS CONSEJOS SOBRE COLCHONES
- Probar el colchón en la tienda
- Su grosor debe de ser como mínimo de 15 cm.
- Si eres alérgico compra uno de látex
- Pide siempre la garantía. Casi siempre ofrecen una garantía de 10 años, pero lee la letra pequeña.
- Protege tu colchón con una funda
- Dale la vuelta cada cierto tiempo, en el cambio de temporada.
- Los expertos recomiendan el cambio de colchón cada diez años ya que se deterioran las cualidades para asegurar un descanso satisfactorio. No obstante, este tiempo varía en función del uso y estado del colchón.
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